GLORIA MELGAR (1859-1938). III. Por Virginia Seguí


2324.jpg2122.jpg

 

La Fábrica de Cerámica de Alcora

En 1727 D. Buenaventura Pedro de Alcántara  Abarca de Bolea, IX Conde de Aranda fundó en su villa de Alcora una Manufactura con la intención de producir en ella objetos de porcelana; la población situada en la provincia de Castellón de la Plana, además de estar ubicada en una zona de buenas comunicaciones tenía condiciones naturales inmejorables para la práctica de este tipo de industrias; en este sentido puede decirse que tiene un mejor planteamiento que las fundadas por iniciativa real en las que los criterios de ubicación no estuvieron basados en la idoneidad del terreno, la facilidad de los transportes ni en la existencia de yacimientos en las proximidades, circunstancias que provocaron un encarecimiento de la producción. Al parecer en la zona existían ya, trabajando, en régimen familiar, veinticuatro holleros y se pactó con ellos que a partir de la instalación de la manufactura trabajarían para ella; lo tradicional en el trabajo familiar era que el hombre se encargara del torno y las mujeres y los niños de la decoración de las piezas.

Aunque habrá que esperar al siglo siguiente para ver, en España, un hombre con verdadera mentalidad industrial y empresarial, considerado el mejor representante de las ideas de Campomanes: El marqués de Sargadelos; en el conde de Aranda tenemos su antecedente más cercano, fue el primero en introducir una tecnología sofisticada y una estructura empresarial, basándose en los ejemplos de las manufacturas francesas que conocía bien. En 1727 redactó las ordenanzas  por las que se regiría la fábrica y supo ir modificándolas y adaptándolas a las necesidades de cada momento. Estas ordenanzas prohibían expresamente la entrada de mujeres en la fábrica. Y dado que la Manufactura estaba instalada en su señorío de Alcaten, existía una jurisdicción especial para los obreros y una cárcel para los que practicaban el soborno, el espionaje industrial, la adulteración de los productos o incumplían los contratos.

La producción se divide, a partir del estudio que de ella hizo el Conde de Casal, en cuatro etapas; los criterios de clasificación dependen, principalmente, del artífice que tiene a su cargo la dirección de la fábrica en cada momento.

En esta ocasión, para conseguir la fórmula de la porcelana y consecuentemente su producción, los técnicos elegidos vinieron de dos ciudades francesas: Moustiers de donde proceden los pintores Jan Maurisy y Edouard Roux y Marsella desde donde se trasladaron Antoine Gras y Joseph Olerys; estos pintores y algunos técnicos más, como el modelador Sebastián Carbonell, que se encargaban de ejecutar el resto de labores necesarias para la producción, desde la fundación de la fábrica en 1727 hasta 1749 período que ha sido clasificado como la primera etapa.

La segunda etapa comprende desde 1749 a 1798, durante su transcurso se produce un cambio en la propiedad, tras al fallecimiento del IX Conde de Aranda su hijo se hará cargo de ella, conocedor del prestigio que la fabricación de porcelana tiene en las cortes Europeas estaba, al igual que su padre, muy preocupado por continuar la producción. Tenía un gran interés en descubrir la fórmula para la elaboración de la porcelana de pasta dura. Empujado por este firme propósito buscará especialistas europeos: en 1751 contrata al francés Francisco Haly procedente de Nevers; en 1764 a Johan Chistian Kniffer procedente de Sajonia; en 1774, cuando desempeñaba el cargo de embajador en París, a François Martin que había trabajado en Limoges y finalmente en 1787 Pierre Cloostermans se hizo cargo de la dirección de la fábrica hasta su muerte en 1798.

Pronto pintores españoles aprendieron el oficio, entre los más destacados están: José Calvo quien destaca sus bustos y puntillas de la serie Berain; Jacinto Causada; Cristóbal Cros famoso por sus placas mitológicas, alegóricas y religiosas; Cristóbal Mascarós; Miguel Soliva realizador de medallones de damas elegantes, escenas alegóricas, temas chinescos, etc., considerado el mejor de la manufactura. Algunos de ellos fueron pensionados por el Conde para estudiar y perfeccionar sus técnicas en la fábrica à la Reyne de la rue Thiroux de París.

En la etapa siguiente (1799-1850) el propietario de la fábrica será el Duque de Hijar, sobrino del anterior, que no mantiene el interés de los dos anteriores propietarios, sus criterios de reducción de gastos desembocarán en la decadencia de la Manufactura.

La necesidad de personal especializado hace que, desde un principio, se cree en la fábrica una escuela de aprendices, que asegure la continuidad y la calidad de la producción. Estuvo ubicada en una de los locales de la planta de arriba del edificio, podían formarse  en el arte de la decoración de la cerámica hasta cincuenta y tres niños.

La loza que se fabrico en esta manufactura castellonense, es considerada hoy día como la de más alta calidad entre todas las existentes durante el siglo XVIII en Europa.

Como es natural, cada nuevo especialista contratado tenía unos antecedentes que incluían en el estilo de las piezas que se realizan durante su etapa. De acuerdo con esto, los artífices que trabajaron en ella durante la primera época, básicamente franceses, imponen  que las tendencias estilísticas de las piezas de Alcora; presentarán similitudes con otras manufacturas europeas; Pierre Clostermans director entre 1787 y 1798, fue el introductor del estilo imperio y la decoración a la manera de Sèvres.  Durante la tercera etapa la llegada de pintores italianos supone la asunción de modelos clásicos. Sin embargo, a partir de la segunda mitad del siglo, los gustos aristocráticos, y por lo tanto de los consumidores directos, tienden hacia los temas populares e hicieron cambiar la línea decorativa tendiendo ésta hacia las costumbres populares.

De la fábrica de Alcora salen multitud de objetos, al igual que de la Real Fábrica del Buen Retiro, que sería prolijo enumerar; cabría destacar que al mantenerse la producción más de dos siglos las formas van variando acomodándose a la época y la producción es inmensa, existiendo, entre ella, placas cerámicas decoradas, destinadas a la decoración de interiores que, formalmente, se aproximan a la obra de la artista que estudiamos.

Alcora mantiene se mantiene en funcionamiento entre 1727 y 1939, mas de dos siglos de actividad hacen que su producción presente altibajos y que su calidad no sea uniforme; destaca, sobre todo, la de la  primera época, en cuanto a su producción final, debemos hablar de decadencia, ya que en un cierto momento comienzan a fundarse nuevas fábricas que, concebidas con una mentalidad más moderna, inician la producción del mismo tipo de objetos; sus técnicas industriales provocarán un abaratamiento del producto, haciendo difícil a la manufactura de Alcora mantenerse el mismo nivel de competitividad.

BIBLIOGRAFÍA

Casanovas, Mª Antonia. “Cerámica de Alcora, Onda y Ribesalbes”. En AA.VV. Cerámica Española. Tomo XLII de la Historia General del Arte. Summa Artis. Ed. Espasa Calpe. Madrid. 1998.

Anuncios

Un pensamiento en “GLORIA MELGAR (1859-1938). III. Por Virginia Seguí

  1. Muy interesante este artículo, Virginia… Gracias por prepararlo, me recuerda a mis buenos tiempos universitarios con un profe maravilloso que nos hacía aprender a amar el arte de una forma minuciosa y simple.
    Un abrazo
    Ángeles

seguicollar

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s