GLORIA MELGAR (1859-1938). VI. Por Virginia Seguí


sevres1.jpgcajachinalacada.jpgtaller-de-bordado-s-xvii.jpgtallervidrio.jpgtaller-de-ceramica.jpg

        En este apartado veremos un nuevo capítulo: LAS ARTES DECORATIVAS, estudiadas en relación con la actividad artística realizada por Gloria Melgar: LA PINTURA SOBRE PORCELANA
Aclaraciones sobre el término: ARTES DECORATIVAS

Cualquier intento de esclarecer y/o descubrir las actividades artísticas de la mujer, no puede excluir las artes decorativas. Tradicionalmente se ha considerado que la mujer estaba, especialmente, dotada para su práctica y ha sido efectivamente en ellas, donde la mujer, mejor y con mayor facilidad, ha podido desarrollar su creatividad. En este caso, si cabe, el abordar el tema está aún más justificado ya que el estudio de la obra de Gloria Melgar, queda encuadrado dentro de las artes decorativas dado que estamos hablando de pintura realizada sobre porcelana. Aunque primera vista pueda parecer lo contrario el tema no es sencillo; surgiendo las primeras complicaciones ya con la mera definición del concepto. ¿Qué entendemos por Artes Decorativas? ¿Qué artes se incluyen dentro de él?

Dentro del arte las Artes Decorativas han sido tradicionalmente tratadas como una cuestión secundaria, sin embargo, su definición está muy vinculada al propio concepto de arte; especialmente si hablamos de arte contemporáneo, al menos, tanto como puede estarlo la Arquitectura moderna. Ambos casos combinan dos cuestiones básicas: lo bello y lo útil. Sabemos que cualquier obra de arte está relacionada con la sociedad en la que se produce y con la que va a consumirla, pero este binomio se eleva al cuadrado cuando hablamos de arquitectura o/y artes decorativas, su vinculación con los más variados aspectos de la vida diaria es innegable. La polémica que se crea en torno a esta dicotomía está en la base de la propia  definición de arte moderno y de hecho muchos historiadores del arte tratan ambos temas conjuntamente.

La consulta del término en la Enciclopedia Universale Dell’Arte, demuestra lo dicho hasta ahora; ya que verificamos que no incluye individualizada la voz: artes decorativas, tampoco le dedica especial atención cuando trata la voz genérica: arte;  comprobamos, sin embargo, que la referencia básica que hace al tema de las artes decorativas se produce al tratar las voces: industrial dessing y Art Nouveu.

Efectuamos la misma consulta en un Diccionario o Enciclopedia de carácter no específico y con connotaciones, más bien, divulgativas, comprobando igualmente que no se incluye un tratamiento autónomo del término, aunque si encontramos el concepto incluido dentro de la voz más amplia y genérica de: arte.

“(…) El nombre Arte aparece por primera vez en este contexto en las ciudades  mercantiles é industriales de Italia, con sus divisiones en maggiore y minore. Pero hay artes que no están destinadas á satisfacer las necesidades prácticas de la existencia, sino que proveen a su recreo y solaz. El arte decorativo que aparece ya de un modo rudimentario en la edad de piedra introduce un elemento fantástico en los objetos de utilidad, ó bien obra por sí solo. A la vez que las representaciones gráficas de los objetos que le rodean, el hombre ha creado, la música, el baile (…) El concepto de arte se ha restringido en tiempos modernos, no sólo aplicándolo de un modo exclusión á las bellas Artes, sino aun negándola á todas las que no eran figuradas ó representativas. De aquí la inclusión en un grupo de oficios ó manufacturas de muchos que realmente son arte. Últimamente se tiende á extender los dominios del arte, y hermanar las industrias con las ideales.”          

El párrafo anterior transcribe el resultado de la consulta, y nos permite introducirnos en una de las cuestiones que queríamos plantear: los diferentes modos o maneras con que a lo largo de la historia se han utilizado para denominar el mismo concepto.

El sistema empleado es muy sencillo basta con añadir a la palabra artes un adjetivo calificativo que defina alguna de las características o algunos de los aspectos más significativos de los objetos artísticos que se incluían dentro de la definición. En este sentido podríamos considerar que todas las denominaciones son válidas o apropiadas; no obstante, si analizamos cada una de ellas, vemos que de una manera u otra además de definirlos introducen aspectos valorativos negativos, que van en detrimento, bien de las obras de arte a las que definen o de los artistas que las realizan.

La definición comienza con el planteamiento de un tema de gran tradición dentro del campo del arte: la división de las Artes en mayores y menores; circunscribiendo el comienzo del uso del término al ámbito de las ciudades italianas del Renacimiento. Lo más habitual es encontrar una equiparación entre las artes decorativas y las artes menores. Por tanto el carácter de valoración negativa que se hace aquí es evidente, ya que el propio adjetivo utilizado connota una comparación y dentro de ella denota inferioridad.

¿Cuál es la diferencia entre ambas artes? ¿Está únicamente relacionada con las artes en sí mismas o también incluye una valoración sobre la diferente categoría de los artistas que las realizan? Los artistas en su lucha por mejorar su status económico y su posición social, reivindican el carácter creativo de su trabajo, intentando separar, lo más posible, sus emolumentos de los materiales que emplean y de los trabajos manuales que la realización de las obras suponen; ya que la realización de éstos les envilecía impidiéndoles el ascenso social.

 En este punto y debido al trabajo que nos ocupa, no podemos dejar de profundizar un poco más y matizar que no sólo estamos hablando de diferentes categorías dentro de los artistas, entrando en el binomio artista/artesano, sino que debemos hablar también de diferencias debidas al género, ya que la condición de mujer de la artista que nos ocupa, no es una cuestión indiferente. Teniendo en cuenta todo esto creemos que esta denominación contiene aspectos peyorativos que se trasladan tanto a los objetos artísticos que incluyen como a los artistas que los producen.

Otra de las denominaciones con las que tradicionalmente se han denominado a las artes decorativas ha sido la de: Artes Suntuarias. No insistiremos más en el método utilizado  para construir la denominación, pero sí lo haremos en su carácter valorativo y en este caso también restrictivo que lleva implícito el término. El adjetivo <suntuarias> está en realidad indicándonos que se trata de un tipo de artículo de lujo, destinado, por lo tanto, a una clientela muy concreta.

Clientela cuyo tipo de vida y solvencia económica le permite el consumo de este tipo de artículos, y que queda restringida, salvo excepciones, a miembros de: la aristocracia, la alta burguesía y de la Iglesia; el resto de las clases sociales debe conformarse con producir y admirar los artículos. Estamos hablando, por tanto, de un arte elitista fuera del alcance de la mayor parte de la sociedad.

Otro término habitual para nombrar a las artes decorativas es: Artes Aplicadas. También con cierta raigambre y tradición y que, nuevamente, esconde tras él, aspectos valorativos, ya que volvemos a constatar, aunque en este caso de manera indirecta, el adjetivo <aplicadas> está negando, a este tipo de Arte, una autonomía propia. Al ponerlas siempre en relación y con carácter subsidiario respecto de otras artes de mayor categoría, a las que se aplicarían y de las que podrían ser consideradas, en cierta manera, simples comparsas o complementos.

Los artistas que las ejecutan estarían, también, bajo la dirección de otro u otros, de mayor categoría, que sería a quienes realmente se consideraría los creadores de la obra, sobre la que se aplican estas artes secundarias. Nuevamente aparecen aquí aspectos relacionados con la dicotomía artesano/artista, y los intentos, por parte de los artistas de separar creación de ejecución.

Artes Industriales es otra de las formas que habitualmente utilizamos como sinónimo de artes decorativas. Este término es, quizás, el que plantea mayores complejidades, el adjetivo <industriales> desde nuestra perspectiva actual, tiene unos significados muy concretos, significados que difieren de los que de este mismo adjetivo tendría cualquier hombre que no haya visto los efectos de la Revolución Industrial sobre los sistemas de producción. La búsqueda de datos relacionada con esta denominación constata esto de manera clara

El adjetivo <industriales> nos está hablando, en este caso, de los sistemas de producción utilizados para la fabricación de los artículos o productos que incluimos dentro del concepto. A primera vista podemos encontrar este término aséptico y carente de aspectos que impliquen valoración. Pero, la realidad es que algo, aparentemente, tan inocuo como los sistemas de producción, vuelve a introducir, en el concepto, algunas cuestiones que sí lo pensamos detenidamente nos inducen a valorarlo negativamente. En el fondo, el término, lo que vuelve a plantear son aspectos relacionados con el proceso creativo; en cierta manera el considerar la obra final como consecuencia de un proceso industrial la despoja de su carácter de unicidad que requiere toda creación artística. Un proceso industrial siempre presupone participación. La obra de arte sería, por tanto, el resultado final de una elaboración compartida por varios operarios, cada unos de ellos intervendría en un momento del proceso, la cadena industrial. El artista y verdadero creador no sería ninguno de los operarios que intervienen en la cadena de producción, sino el creador del diseño de la obra. Esto implica también una modificación en el concepto de obra de arte como objeto único ya que como consecuencia del proceso industrial y de la producción en serie la obra de arte se multiplica.

Respecto a esta última denominación es interesante resaltar, como uno de sus aspectos más significativos, su carácter democratizador. La industria moderna consigue un aumento significativo en la producción de este tipo de productos lo que provoca su abaratamiento y como consecuencia de ello se produce un cambio en la clientela. El consumo de este tipo de productos se abre a todas las clases sociales y de esta manera pierden su carácter elitista. En este sentido podríamos considerarlo antitético respecto al de Artes Suntuarias citado anteriormente. Aunque esto no evita que ambos términos se sigan utilizando, en muchas ocasiones, indistintamente para a denominar al mismo tipo de productos.

 En este punto debemos aclarar porqué hemos elegido el título de Artes Decorativas para nuestro trabajo. Una vez que hemos analizado los posibles términos y hemos ido viendo sus pros y sus contras, hemos decidido que éste es el que mejor se ajusta a nuestras pretensiones y el que, encontramos, presenta menos inconvenientes; y a la vez es el que parece hacer triunfado, en general, entre todas las denominaciones posibles, ya que su amplitud permite la inclusión de todas las artes dentro de él, incluso las que tradicionalmente se conocen como Bellas Artes.

La situación de tradicional olvido que han sufrido las Artes Decorativas dentro del estudio de la Historia del Arte, comenzó un proceso de cambio a partir de los años treinta de este siglo, comenzando un movimiento reivindicador que poco a poco va generalizándose que intenta conseguir un tratamiento justo dentro del estudio de esta disciplina, no obstante, creemos aun queda bastante por hacer en este sentido, sobre todo en nuestro país.

Curiosamente, no tenemos ningún reparo mientras se trata del estudio del arte de la antigüedad en utilizar todo tipo de producción artística sin discriminar los objetos que estudiamos, pero a medida que avanzamos en la historia y en el estudio de las artes que se producen en las diferentes épocas, se van dejando a un lado este tipo de obras de arte para estudiar, casi exclusivamente, las obras de arte que consideramos incluidas entre las que denominamos Bellas Artes: Arquitectura, Pintura y Escultura. Todo ello a pesar al carácter novedoso y renovador que este tipo de objetos artísticos puede presentar, al ser utilizadas por los artistas para especular con las formas e innovarlas. La idoneidad  para este tipo de especulaciones y experimentaciones viene dada por su menor formato que propicia un menor coste y un acabado más rápido, pudiendo comprobar el resultado con mayor rapidez y menor coste. No obstante, también me gustaría señalar que, en bastantes ocasiones, la práctica o enseñanza de las artes decorativas ha sido para los artistas algo importante y decisivo, no sólo por la idoneidad, ya comentada, que presentan para la especulación artística creativa sino, porque, en ocasiones, sus obras de mayor formato y pretensiones no obtenían el éxito deseado y ha sido su práctica o enseñanza lo que les ha permitido solucionar sus problemas económicos y seguir perseverando en sus creaciones  más vanguardistas o innovadoras.

 

BIBLIOGRAFÍA

AA.VV. Enciclopedia Universale Dell’Arte. Ed. Unedi. Roma. 1971. Vol. I

AA.VV. Enciclopedia Universal Ilustrada, Europeo-Americana Tomo VI. E. Calpe, s.a. Madrid. 1990.

AA.VV. La exposición Universal de Barcelona. El libro del Centenario. Ed. A. de Barcelona. 1998.

Benévolo, Leonardo. Historia de la Arquitectura Moderna. Ed. Gustavo Gili. Barcelona. 1994

Bonet Correa, A. “Prologo” en AA.VV. Historia de las Artes Aplicadas e Industriales en España. Ed. Cátedra. Madrid. 1994

Couty, Edmond. El dibujo y la composición decorativa aplicada a las industrias artísticas. Ed. G. Gili. Barcelona. 1918

Lehnert, G. Historia de la Artes Industriales. Barcelona. 1930

Pevsner, Nikolaus. Los orígenes de la arquitectura moderna y del diseño. Ed. G. Gili. Barcelona. 1988.

Tomas y Estruch, Fco. Educación artística de la mujer. Tip. Sucs. de N. Ramírez y Cª. Barcelona. 1888

Anuncios

Un pensamiento en “GLORIA MELGAR (1859-1938). VI. Por Virginia Seguí

  1. me ha encantado leerte Virginia , es un placer aprender cosas de esta manera, es que las mujeres ¡¡¡somos estupendas!!
    Te comento que ya conseguí poner un enlace de tu Blog en el mío de Asturias y yo.
    Besazos
    Lola

seguicollar

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s