GLORIA MELGAR (1859-1938). VIII. Por Virginia Seguí


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  PORCELANA. Técnicas y métodos

Durante el siglo XVIII, en Europa, se trabaja sobre dos tipos básicos de porcelana: la de pasta dura o verdadera porcelana y la pasta tierna o artificial, la primera es utilizada a partir de Meissen en Alemania, Europa Central, Rusia y parte de Italia y la segunda en España, Francia e Inglaterra. Estos tipos de porcelana se distinguen, además de por sus fórmulas o composiciones por los diferentes grados de cocción; las pastas duras necesitan alcanzar temperaturas superiores a 1300 grados y las tiernas se obtienen entre los 1100 y los 1350 grados. Al parecer sus diferentes características determinan, en cierta manera, su uso o destino, según se desprende el siguiente comentario:

“La simple indicación de las dos partes que forman la porcelana dura y la tierna basta para apreciar el destino de ambas en el desarrollo de las artes cerámicas. Mientras la dura debía destinare con el tiempo a los usos domésticos, por ser más resistente á los cambios bruscos de temperatura y prestarse á ser moldeada para toda clase de utensilios de mesa, la tierna, por ser menos fuerte y haber nacido más en contacto con los ejemplos de las mayólicas y recibir la pintura como ellas en forma de verdadero esmalte, debía servir principalmente para la decoración y los usos artísticos”.

Como ya hemos dicho hay, prácticamente, tantas fórmulas como fábricas, debido a que cada una de ellas hizo sus investigaciones de forma independiente utilizando los materiales a su alcance, esto era más que una medida de tipo económico, se intentaba localizar las tierras y limos necesarios en terrenos cercanos al asentamiento del establecimiento para abaratar los costes de fabricación. 

No creemos necesario describir los diferentes métodos de mezcla de las pastas demasiado prolijo y carente de interés para nuestro trabajo dado que nuestra artista acomete, el trabajo sobre porcelana, únicamente desde la faceta del artista decorador, es decir utiliza la porcelana como soporte para sus obras, trabaja sobre piezas o placas de porcelana previamente modeladas en la fábrica. Una vez decoradas vuelve a llevarlas a la fábrica para su cocción definitiva. Por tanto estudiaremos los sistemas y técnicas de decoración de la porcelana.

Sí es necesario conocer que las piezas deben cocerse varias veces y que cada una de las cocciones tiene una finalidad distinta en el proceso de decoración (Fig. 43). Se procede a la primera cocción partiendo del objeto crudo con una temperatura de 950 º con ello adquiere la dureza suficiente para poder ser manipulada en la siguiente fase.

La segunda cocción es necesaria para las piezas que van a ir esmaltadas. Por tanto se procede a decorarlas y se sumergen después en un bañó de esmalte, después se cuecen por segunda vez a una temperatura que puede oscilar entre 1370 y 1460 grados. La pintura colocada debajo del esmalte admite, únicamente, una gama de colores que se reduce a: azul cobalto, verde cromo, negro urano y rojo cobre.

Las piezas pueden decorarse también sobre el esmalte siendo entonces infinita la gama de colores, las pinturas se aplican con pincel o pluma, la tercera cocción se realiza en un fuego de mufla a 800 ó 900 grados y con ella se consigue la fusión entre el esmalte y el color.  Cuando la decoración de la pieza requiere realzarse con oro, se procede a una cuarta cocción a una temperatura entre 560 y 740 grados.

Los avances de la industria han introducido nuevos y modernos métodos que abaratan los costes de producción, en relación con la decoración cabría hablar primero del estampado, proceso mecánico que permite pasar los dibujos de una placa de metal grabado a una hoja de papel y estampar esta hoja en la pieza, procediendo después a su cocción, esto permite prescindir de los pintores decoradores de las piezas y obtener una estandarización y posibilidades de reproducción infinita de los modelos. Este sistema comenzó a ser utilizado a mediados del el siglo XVIII y a finales era una práctica bastante habitual. Cuando el estampado requiere varios colores se utiliza una técnica similar a las calcomanías mediante un sello de goma impregnado de colores.   

La porcelana de pasta tierna o fritte requiere una primera cocción a una temperatura aproximada de 1250º, que provoca una perdida de volumen y a veces deformaciones en la pieza, para evitar éstas deben cubrirse los objetos con polvo de silicio. A continuación se les aplicaba un esmalte de potasa,  cal calcinada y sodio mezclados con pegamento y se decoraba; todo ello se fijaba mediante la segunda cocción a baja temperatura entre 700-800º que provocaba la fusión del esmalte y los pigmentos. Esta técnica permite unas matizaciones de color difíciles de igualar.

IMÁGENES

1) Grabado obra F. J. Weber. Die Kunst das âchte Porzellain zu verfertingen (El arte de manufacturar auténtica porcelana). Hannóver 1798. Fig. 1 Triturado. Fig. 2 Cribado del material triturado.

2)Florero. Meissen c. 1878. Decoración atribuida a Gros. Destacar la greca clásica propia del s. XIX

3)Pintor decorador de porcelana. Dibujo anónimo. Francia siglo XVII. Archivo Manufactura de Sèvres.

4) Escena galante en el cenador. Ansbach (Baviera). posterior a 1760

5) Platillo decorado con escamas. Meissen c. 1760. Querubines estilo Boucher, aparecen con la llegada del decorador francés Victor Michel Acier.

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