Escritoras Españolas. Dolores Cabrera y Heredia. Datos biográficos y su poema: Las Violetas


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Este artículo incluye los escasos datos biográficos que se conocen de esta escritora; publicados por diversos autores estudiosos del tema y una breve referencia a su obra.

Como muestra de su hacer poético se reproduce uno de sus poemas: Las Violetas publicado en la revista madrileña dedicada al bello sexo: <El Correo de la Moda> el 28 de enero de 1854.

Como es habitual y dado que las biografías que se reproducen están tomadas de revistas y publicaciones editadas en el siglo XIX la ortografía es la propia de la época, debido a esta circunstancia los lectores encontrarán diferencias con las reglas ortográficas actuales.

DOLORES CABRERA Y HEREDIA. DATOS BIOGRÁFICOS

Biografía de la autora publicada por Pilar de Sinués de Marco en El Correo de la Moda, el día 8 de septiembre de 861, Año XI – Núm. 417

En el año 1830, y en la villa de Tamarite de Litera, vió la primera luz la simpática y dulcísima poetisa que va á ocuparnos.

Fueron sus padres D. Lorenzo Cabrera y Purroy y doña Gregoria Heredia y Godino, y ambos tenian en aquel pais sus intereses.

En su pueblo natal y en el cercano de Estadilla, donde residia una hermana de su madre, á quien amaba con ternura pasó Dolores Cabrera sus primeros años con aquella patriarcal sencillez de costumbres que aun se admira en nuestras provincias, á despecho de los adelantos y civilizacion del siglo.

ColegioSalesasCalatayudTratamientoMientras ella crecia rodeada del amor y de los cuidados de su familia, su buen padre defendia á su Reina, dando pruebas inequívocas de su valor, de su lealtad y de sus talentos militares.

Apenas pasados los primeros albores de su infancia, Dolores Cabrera fue á educarse al convento de religiosos Salesas de Calatayud; allí recibió aquellas máximas religiosas que luego nos sirven de consuelo en todas las tempestades de la vida: allí se robusteció su fé cristiana, adquiriendo la invencible perseverancia en el bien, que es el escudo de las almas piadosas y esforzadas.

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Cuando dejó aquel santo asilo era el año de 1844: destinado su padre á Pamplona, pasó en aquella ciudad hasta el 1846 que lo fue á Madrid.

Hasta esta época no sabia Dolores Cabrera que fuese poetisa: es verdad que siempre había tenido una estremada afición al estudio y á la lectura: los libros eran su diversión favorita, pero nadie lo estrañaba, atendido su carácter suave, dulce, y algo melancólico.

En Madrid, esta aficion tomó mayor incremento: pero no había hecho versos hasta que una casualidad, ó mas bien una inspiracion del cielo, los hizo subir de su corazón á sus lábios.

La señorita Cabrera profesaba el mas tierno cariño á la Madre de Dios: una mañana al CabezadelaVirgenXVIlevantarse la dirigió su oracion cotidiana, y con gran asombro suyo lo hizo en una plegaria rimada. Levantóse y la escribió, sintiendo al hacerlo la dicha inefable y desconocida para ella hasta entonces.

Habia encontrado, como el mudo que recobra el habla, un lenguaje en que podía espresar las ideas que bullían en su cerebro, y que la producían una agitacion que en su inocencia nunca había sabido explicarse.

Después de aquella poesía, compuso otras varias que guardó cuidadosamente en su pupitre, temerosa de que alguno las viera.

¡Santo y puro rubor que acompañas siempre los primeros acentos del alma de la poetisa! ¡La que no te ha conocido; la que ha hecho un vanidoso alarde de sus primeros é inocentes versos, rompa su lira! No ha nacido para cantar las dulces emociones del alma, puesto que la suya no ha palpitado al contacto de su propia armonía, ni se ha asombrado de esos cánticos cuyas notas descienden hasta nuestra mente desde un mundo mejor!

Dolores Cabrera tenia mas que nadie ese esquisito y delicado pudor del verdadero génio: es verdad que sin procurarlo ella misma, en paseo, ocupada en su labor, y aun en medio de las diversiones, hacia versos; la armonía invadia su mente, y para aliviarse de su emocion trasladaba al papel aquellas notas, puras é ignoradas, como los perfumes que se exhalan de las flores de las montañas: pero no bien estaban escritos, los guardaba con empeño y ocultaba su secreto con la mas escrupulosa fidelidad.

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La amorosa mano de su madre levantó el velo que cubria aquel secreto inocente: abrió un dia el secreter de su hija, y vió versos, leyéndolos con admiración y ternura: al contrario que otras madres la señora de Cabrera, se alegró con toda su alma de aquel descubrimiento: tomó al acaso dos de aquellas composiciones, y las envió al Sr. D. Pedro de la Hoz, director de La Esperanza, y su amigo, rogándole que le dijese si tenían algun mérito.

La contestación fue imprimir una de las dos poesías en aquel periódico, precedida de un elogio en estremo lisonjero para la novel poetisa.

A la noche siguiente, y en una reunion de confianza donde se halla la señorita Cabrera, se leyó con gran sorpresa de su autora, la citada composición: no estaba firmada, pero el sentimiento y confusión de Dolores fueron tales, que al volver á su casa derramó lágrimas.

Comprometida luego y alentada por sus amigos, publicó ya otras poesías en diferentes periódicos, que reunió el año de 1850 en una preciosa colección titulada Las Violetas, cuyo prólogo escribió el distinguido poeta d. Gregorio Romero Larrañaga, y que es un ramillete lleno de gracia y de frescura. El gran Quintana, y el no menos eminente D. Juan Nicasio Gallego, á quienes Dolores trató con intimidad, la instaban vivamente para que no abandonase el cultivo de la poesía: mas el carácter dulce y tímido de Dolores, su modestia, y su absoluta carencia de todo deseo de brillar, la han prohibido siempre el mirar la literatura de otro modo que como un ligero y agradable pasatiempo.

El año de 1851 salió de Madrid y fué con su familia á Jaca, de cuya plaza había sido nombrado su padre gobernador: faltándole ya el estímulo que en Madrid la obligára á escribir, pocas composiciones publicó, hasta que fue halagada por la idea de contribuir á la redacción de un periódico dedicado al bello sexo: así pues, desde que apareció nuestro Semanario con el hombre de ALBUM DE SEÑORITAS Y CORREO DE LA MODA, fue una de sus mas constantes colaboradoras.

En sus columnas ha publicado muchas poesías, artículos históricos y biografías de mujeres célebres, novelas cortas, entre estas la lindísima leyenda tradicional aragonesa, Una perla y una lágrima, que se insertó en el tomo de 1853, y algunos arreglos del francés con notable acierto.

Nunca podremos encarecer bastante el ingenio, la delicadeza de estilo, la dulzura y elegancia de lenguaje, y la perfeccion de las formas de las producciones de Dolores Cabrera y Heredia: estas bellas dotes son tan conocidas, que no podrían hacerlas brillar mas nuestros elogios; pero lo que sobre todo llama la atencion, lo que distingue á esta simpática y dulce escritora, es la delicada eleccion de asuntos: jamas ha escrito sobre uno comun ó trivial: el buen gusto, el acierto mas esquisito, presiden siempre sus novelas y en sus poesías, y puede decirse que son innatos en ella, puesto que el instinto de lo bello es el ser del poeta y no se enseña ni puede aprenderse.

Hable si no en apoyo de este aserto el nombre de una novela que Dolores conserva aun inédita titúlase: Quien bien ama nunca olvida: ¿no es verdad, mis amadas lectoras, que solo una alma llena de ternura, de sensibilidad y de fé puede idear un título tan elocuente y dulce?

Tiene además otras dos casi terminadas, y un drama histórico en verso.

En 1855 pidio el señor Cabrera su cuartel para Zaragoza y en el año siguiente pasó Dolores á Madrid, donde contrajo matrimonio con D. Joaquín María Miranda. SS. MM., que han dado pruebas de su alto aprecio á la distinguida poetisa, se ofrecieron espontáneamente á ser los padrinos de su casamiento, y lo fueron tambien de su primera hija, que nació en 1857, y recibió en la pila bautismal los nombres de nuestros augustos reyes: paso luego a reunirse con su esposo en Valencia, siendo aquel trasladado al poco tiempo á Granada.

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La estancia en esta ciudad perjudicó en gran manera á la salud de dolores: en Octubre de 1860 dio á luz a su segunda hija, á la cual se empeñó en dar el primer alimento, llevada por su apasionado cariño maternal: la humedad del clima, y lo riguroso del invierno, la produjeron violentos dolores nerviosos, de cuyas resultas se resiente aun intensamente.

MadreHijasTratamientoSu delicado estado, y los cuidados de la maternidad, le han hecho hace algun tiempo abandonar la pluma: retirada en la capital de Aragon, rodeada de su familia y de numerosos amigos que su carácter angelical le han conquistado, Dolores Cabrera y Heredia de Miranda vive tranquila y apacible, ocupada en rezar y amar, y teniendo la inefable felicidad de ser muy amada.

Sus niñas son dos ángeles de belleza: nada puede imaginarse mas lindo que la mayor, Isabel Francisca, ni de mas gracioso que la menor, que lleva el triste y dulce nombre de su madre.

Todos amantes de las letras recordamos con cariño á Dolores Cabrera y Heredia de Miranda, y sus amigos de Madrid pedimos á Dios la traiga otra vez entre nosotros.

Biografía de la autora publicada por Juan P. Criado y Domínguez en su obra Literatas Españolas del siglo XIX. Madrid. 1889

Este autor por su parte hace una reseña de esta escritora indicando en ella que es autora de una colección de poesías titulada: Las Violetas, dedicada a S. M. el Rey, con un prólogo de Gregorio Romero Larrañaga, colección que fue publicada en Madrid por la Imprenta de La Reforma en el año 1850, formando un tomo en 8º.

Menciona que nació en Tamarite de Litera provincia de Huesca el 15 de septiembre de 1829, dato que difiere en un año de lo indicado por Pilar de Sinués de Marco en el artículo anterior.

PoemaLaEsperanza_1847Para Criado y Domínguez publicó su primera composición en un periódico madrileño en el año 1847; habiendo escrito también un drama del que no menciona ningún dato más. Respecto a su salud, indica que ha tenido la inmensa desgracia de haber perdido la vista.

Datos biográficos publicados por Carmen Simón Palmer en su obra Escritoras Españolas del silo XIX. Manual bio-bibliográfico. Ed. Castalia. Madrid. 1991

Los datos que esta autora incluye en su obra, aunque posiblemente basados en los reseñados anteriormente difieren en algo a los citados  de la biografía de esta escritora; ya que coincide con fijar su nacimiento en la localidad oscense de Tamarite de Litera, pero difiere en la fecha de nacimiento ya que fija en el año 1826; aunque si mantiene el día y el mes que los dos anteriores autores indicaban: 15 de septiembre.

Igualmente reseña los datos sobre la educación de Dolores Cabrera en el Monasterio de Religiosas Salesas de Calatayud, y menciona su posterior traslado a Pamplona hasta 1846, fecha en la que dice trasladó a Madrid donde permaneció hasta 1851, partiendo después a Jaca tras el nombramiento de su padre como Gobernador militar.

En 1856 regresaría a Madrid contrayendo con Joaquín María Miranda; indicando que sería apadrinada por SS. MM. los reyes de España. Respecto a su salud solo indica que quedó ciega en los últimos años de su vida.

Respecto a su trabajo como escritora menciona sus colaboraciones con diferentes periódicos  revistas de la época entre las que cita: La Esperanza, La Reforma, , Las Hijas de Eva, El Trono y la Nobleza, Álbum de Señoritas, El Correo de la Moda, Ellas, La Educación Pintoresca, Libo de la Caridad, Álbum de la Avellaneda (1860), Brisas de Cuba, etc..

Como libros publicados menciona: Las Violetas, colección de poesías impresas en Madrid en la Imprenta de La Reforma en 1850, prologado por Gregorio Romero Larrañaga, una poesía dedicada al rey D. Francisco de Asís, con motivo de la muerte de su hijo D. Luis, príncipe de Asturias, publicada en Madrid  el 12 de julio de 1850; y dos novelas tituladas: Quien ama nunca olvida y una perla y una lágrima.

Participando en dos obras colectivas, ya que participó en una Corona dedicada a Isabel II publicada en 1851 con motivo del nacimiento de uno de sus hijos; se incluye una de sus poesías en el tomo 58 de la Biblioteca Universal de los mejores autores antiguos y modernos, nacionales y extranjeros, titulado Escritoras Españolas Contemporáneas.

A continuación reproducimos uno de sus poemas….

LAS PRIMERAS VIOLETAS

Amatistas perfumadasOLYMPUS DIGITAL CAMERA

De suávisimos colores,

Que la diosa de las flores

Con su sonrisa hizo abrir.

Y desde entonces sois siempre

De todas, la flor primera

Que logra en su cabellera,

Su grato aroma esparcir,

Os presta por ella, sombra

El bosque, frescura el rio,Riofrondoso2

Diamantes os dá el roció,

Y la aurora su arrebol,

Y vuestras hojas se estienden

Sobre vosotras frondosas

Para ocultaros celosas

A las miradas del sol.

Cuando naceis, mas brillanteCielo

Se ostenta el azul del cielo

Reverdece el yerto suelo

Renace la creación,

Cálmense los aquilones,

Las nieblas huyen ligeras,

Porque sois las mensajeras

De la mas bella estación!

Há poco, de negras nubes

La esfera estaba cubierta,

Y á aquella luz triste, incierta

La campiña al contemplar,

Bajo un sudario de nieve,

Una Vírgen parecíaPietaMoreau

Que sus ojos cierra al día

Para nunca despertar.

Y como el cielo sombrío,

Como la campiña muerta,

Tenia yo el alma yerta,

Enlutado el corazón,

Porque todos mis sueños

Desvaneció la fortuna

Robándome, una por una,

Hasta mi última ilusion.

Mi consuelo eran las lágrimas,MujerLlorandoPicasso

Un gemido fue mi canto,

Y sufrí despues ya tanto

Que ni podía cantar,

Y no sé cómo, tan honda

Y prolongada tristeza,

No hizo estallar mi cabeza,

Y mi razón apagar!

Mas Dios, que á los sufrimientos

Reserva eterna corona,

Dios, que jamás abandona

Al que implora su poder,

Que en pos del invierno al campo,

Y al alma de mis dolores,VioletasKupka

Al primero presta flores,

A la segunda el placer,

Al fin disipó las penas

Que torturaban la mia,

Cuando yo no comprendia

Esta celeste afición,

A cuyo influjo benéfico

É ignoradas emociones

Renacen mis ilusiones,

Y la fé, y la inspiración.

Porque sé violetas tímidas

Que en nuestras frescas praderas

En este año las primerasOLYMPUS DIGITAL CAMERA

Hizo brotar el calor

Y una mano idolatrada

Solo para mi ha cogido

De la que os he recibido

Como una prueba de amor

Que á la manera que ahora

Encerradas en mi estancia,

Llegáis con vuestra fragancia

El ambiente á embalsamar,

La esperanza que despierta

Vuestra memoria querida

Bastará toda mi vida

También, para perfumar.

Dolores Cabrera de Heredia

Ciudadela de Jaca – 28 de enero de 1854

MujerpaseobosquevioletasTratamiento

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Un pensamiento en “Escritoras Españolas. Dolores Cabrera y Heredia. Datos biográficos y su poema: Las Violetas

  1. Me ha encantado la web en general. Soy muy aficionada a leer Jane Austen y contemporáneas inglesas. ¿¿Me pregunto quienes serian las españolas similares?? Llevo unos días buscando a estas autoras y me he encontrado con esta Web… Gracias

seguicollar

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