Poemas escritos por mujeres. La caña y la yedra. María Mendoza de Vives

 

CañasCon el poema La caña y la hiedra continuamos esta serie de artículos en los que intentamos recuperar la voz de escritoras españolas, olvidadas o prácticamente desconocidas hoy día pero que, sin embargo, tuvieron bastante actividad literaria y periodística  durante el siglo XIX apareciendo sus obras, ya fueran estas en prosa o en verso, en numerosos periódicos y revistas de la época.

Este poema de María Mendoza de Vives, apareció en la revista femenina El Correo de la Moda, en su Año X y Núm. 381 del 8 de diciembre de 1860. y en El Bello Ideal, revista que según indica Manuel Garrido a la escritora Faustina Sáez de Melgar en su carta del 12 de junio de 1860 se fundaba bajo la protección de S. M. la Reina y con la finalidad de socorrer las necesidades de la Asociación de Señoras de Beneficencia domiciliaria.

Manuel Garrido, en su carta, le pedía, además, su colaboración en las páginas de la revista con el objeto de realzar su mérito; indicándola que en ella participarían también otras importantes escritoras españolas al tiempo que le pedía permiso para insertar su nombre en la relación de colaboradoras que aparecería al frente de los números de la publicación; así como un trabajo para el primer número que estaba previsto apareciera el 15 de ese mismo mes.

Respetamos su ortografía original y lo ilustramos con imágenes adecuadas al texto.

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ESCRITORAS DEL SIGLO XIX. Natalia Boris de Ferrant. Las hojas secas

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Esta sección está dedicada a los poemas que escritoras del siglo XIX dedicaron a las flores y las plantas, poemas que podemos encontrar en distintas revistas y periódicos de la época, de difícil acceso y localización en la actualidad.

Muchas de ellas son totalmente desconocidas hoy día; su obra no ha conseguido superar esa invisibilidad a que la mujer ha estado y a la que aún está sometida, hoy día en menor medida.

Por otra parte la poesía es el género literario al que le cuesta más trascender; sus lectores, comparados con los de la novela, somos minoritarios pero no por eso hay que dejar de perseverar en su difusión y alentar su consumo.

Este poema fue publicado por la revista El Correo de la Moda, apareció en el número 8 de la 2ª época el 28 de febrero de 1853, tiene por tanto más de siglo y medio de vida pero, hoy día, son pocos los que han disfrutado de su lectura; aparece datado en el Real Sitio de San Ildefonso el 22 de septiembre de 1852.

Su autora es una escritora prácticamente desconocida, Natalia Boris, se conocen muy pocos datos sobre ella y, además, presentan diferencias. María del Carmen Simón Palmer la incluye en su Diccionario bio-bibliográfico de escritoras españolas del XIX, (Simón,1991:127) aunque en la reseña aparece como Natalia Boris de Oliveres, sin embargo, el poema que insertamos a continuación está firmado por Natalia Boris de Ferrant; es posible que la escritora quedara viuda y contrajera nuevo matrimonio entre 1853, fecha publicación de este poema y 1865 fecha la publicación de su segunda obra conocida; sabemos que se trata de la misma persona al indicarse que colaboró en El Correo de la Moda en 1853. Tras esto se citan otras dos de sus obras, un poema en Corona literaria impresa con motivo de la inauguración de la estatua de Colón  que debía citarse en la misma revista en 1860 y un artículo titulado La humildad, publicado por La Violeta en abril de 1865; artículo que aparece dedicado a su amiga Doña Carmen Alarcón de Castelao y firmado en Segovia en 1865.

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La corona poética realizada para conmemorar la inauguración de esta estatua de Colón tuvo cierta repercusión en el mundo cultural de la época y los poemas de los participantes fueron leídos en el madrileño Teatro de los Sres. de Piquer;  la Sra. Boris de Ferrant hizo su lectura el 12 de diciembre de 1860, según informa el periódico La Época del día siguiente. Puede comprobarse que todavía en este año sigue apareciendo como Sra. de Ferrant. La estatua de Colón a la que se hace referencia es la realizada por el escultor José Piquer con destino a la ciudad cubana de Cárdenas, erigida en la plaza de Isabel II; al parecer, la primera del Almirante expuesta públicamente en el continente americano.

Juan P. Criado Domínguez no la cita en su obra Literatas Españolas del siglo XIX (Criado,1889)

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Alena Collar y El chico de la chaqueta roja en la librería Sinopsis. Por Virginia Seguí

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Presentación de la novela de Alena Collar, El Chico de la chaqueta roja, en la Librería Sinopsis en las Palmas de Gran Canaria.

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Escritoras Españolas. María Josefa Massanès de González. Por Virginia Seguí

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María Josefa Massanès Dalmau. Retrato publicado por la Ilustració Catalana

 

 

María Josefa Massanès Dalmau está considerada la decana de las poetisas catalanas y posiblemente también lo sea de las españolas, ya que sus actividades literarias comenzaron antes que las de Gertrudis Gómez de Avellaneda o Carolina Coronado aunque tuvieran menor eco; tiene, además, el honor de ser una de las pocas mujeres cuyo trabajo fue reconocido por sus contemporáneos; aunque esto se circunscriba, sobre todo, al mundo cultural catalán más que al resto del país; la sociedad catalana en general y sus Instituciones; al frente de las cuales estaban sus colegas escritores y artistas; le reconocieron su valía otorgándole títulos e incluyéndola en la galería de catalanes ilustres sin que su sexo fuese obstáculo para ello. Pese a haber publicado con anterioridad el artículo que Pilar de Sinués escribió sobre ella, creemos interesante introducir esta esta especie de actualización en la que se da información más detallada y actualizada sobre su vida y su obra.

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PRESENTACION DE ESTAMPACIONES. Libro de ALENA COLLAR

                

Ayer, día 21 de noviembre de 2009, se presentó en sociedad el tercer libro de Alena Collar. La librería

<La Clandestina> fue el lugar elegido para ello, Mariano Zurdo en represetación de

Editores Policarbonados

tomó la palabra para contar a los asistentes los pormenores de la gestación de

Estampaciones  séptimo trabajo de una Editorial

que asume riesgos publicando y sacando a la luz obras de escritores poco conocidos.

 

 

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Historia de la Mujer – SAFO

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           En este nuevo apartado voy a introducir artículos sobre mujeres escritos, durante el siglo XIX, y publicados en revistas destinadas a la instrucción de la mujer. Uno de las cuestiones claves del Siglo de las Luces fue el interés general por la educación de la mujer; escritores y editores invirtieron tiempo y dinero en tema; uno de los métodos empleados fue la creación de revistas específicas que fueron proliferando a lo largo del siglo; al mismo tiempo las mujeres salieron de su espacio privado o círculo familiar y se fueron incorporando al espacio publico con la realización de actividades profesionales, intelectuales, literarias y artísticas. Esa multitud de revistas, en un momento dado empezaron, también, a estar dirigidas por mujeres e incluyeron multitud de artículos sobre la historia de la mujer presentando una galería de personajes femeninos que a lo largo de los siglos habían ido destacando de una manera u otra; ese es el tipo de ensayos, que pueden estar firmados por plumas masculinas o femeninas, es el que voy a ir reseñando en esta sección; para ir viendo cómo nuestras antepasadas fueron conociéndose a si mismas y tomando conciencia de sus capacidades.

El que abre la sección fue publicado en una estas revistas dedicadas a la mujer que más tiempo se mantuvo activa y una de las más importantes: El Correo de la Moda, propiedad de D. José de la Peña y que bajo su dirección comenzó a publicarse en noviembre de 1851; a su muerte, en 1867, asumió la dirección su esposa la escritora Ángela Grassi quien se mantuvo al frente de ella hasta su muerte en 1883. Durante varios años la revista se abría con una sección denominada Instrucción y bajo este título se encuadrada una subsección titulada <Historia de la Mujer>; el número del 16 de mayo de 1877 contenía un ensayo escrito por el historiador Antonio Pirala Criado (1824-1903), firma habitual en este tipo de prensa, que dentro de esa galería de personajes femeninos presentaba a la primera mujer destacada en el mundo de la literatura, más específicamente en el de la poesía, la poetisa griega Safo. Ensayo que a continuación transcribimos

SAFO

Todos los escritores nos han presentado á la Grecia como la cuna de las artes, del saber, de la ilustración del mundo. Pues en este centro de civilización, sobresale también la mujer. En esta sociedad sábia, se vé enaltecido el sexo, y se le da participación en la gloria.

Tal es la que le rodea, que el nacimiento de una mujer, el de la célebre Safo, es bastante para da eterna fama á una desconocida ciudad, á Mitelene, asentada en la isla de Lesbos.

Allí nació Safo, cerca de seiscientos años antes de la venida de Jesucristo, y casada apenas salió de la infancia, quedó en breve viuda; y libre de las atenciones domésticas, pudo entonces dar rienda suelta á su génio, á su brillante imaginación, entusiasta por todo lo bello y sublime.

Sus versos y su ejemplo incitaron á las jóvenes de su sexo á disputar á los hombres la palma de su talento, y adquirió en breve tanta celebridad, que desarmó á sus rivales envidiosos. Así como acudian á oir los versos del inspirado Homero sus conciudadanos, así seguian á Safo las mujeres mas famosas de la Grecia para escuchar sus magníficos cantos.

Aquella sociedad de reinado gusto, aquel pueblo entusiasta por todo lo grande, rodeaba siempre á Safo, se enternacia con sus dulces odas, y sentia á la par que la poetisa lo intenso del dolor por una esperanza perdida, y la alegría del corazón por un amor correspondido.

Busto compartido con  el poeta griego Alkaios

Busto compartido con el poeta griego Alkaios

Entre sus admiradores se encontraban los célebres poetas Archiolo, Archiloco, Hiponax y Alceo, quienes la amaban, gozando de este modo Safo de los mas bellos homenajes de los dos sexos, y del doble placer de reinar á un tiempo sobre ellos por el amor y la admiración.

Pero si pudo un tiempo dominar á sus rivales y mostrarse superior como su génio, tuvo al fin que sufrir la suerte designada á todas la celebridades del mundo, á todas las personas que por sus dotes descuellan sobre las demas. La desgracia que suele ser patrimonio del talento, alcanzó tambien á Safo, y vagó errante, cantó sentidos versos, y mojó las cuerdas de su lira con sus lágrimas. Y tanto fué su dolor que la vida le era insoporable, era un mal cuyo remedio buscó en el Salto de Leucades, medicina de los amantes, hallada en la eternidad. Personemos su estravio.

Su nombre embelleció su patria y su siglo, y puede presentarse á Safo como la personificación de aquella época de emociones tiernas, de dulce poesía.

Ella inventó el plectro, especie de pua para herir las cuerdas de la lira, ella inventó el verso que lleva su nombre, sáfico. Ella dio origen con sus versos á que se conociera en nuestras emociones la pasion exagerada del amor, y á la par que daba ideas á los médicos, presentaba modelos de buen gusto á los poetas. No en vano fué llamada la décima musa.

Busto compartido con el poeta griego Alkaios

Busto compartido con el poeta griego Alkaios

Lástima que no parezcan sino muy pocas de sus poesias; pero entre las que se conservan, puede comprenderse en valor de las perdidas.

La Historia ha presentado á Anacreon, á Alceo, etc., dando esplendor á Grecia, y en particular á Lesbos; y siendo contemporánea Safo, ¿ocupa inferior lugar que estos vates ilustres? ¿No puede envanecerse su sexo de que aquellos tiempos de magnifica poesia y de castos amores, pueden ser personificados también por una mujer que supo reunir el doble encanto del sexo y del saber? Si en unos pueblos se suscitan Amazonas que solo saben ser guerreras, en otros surgen poetisas como Sao, que enaltecen la ventura, la paz y el amor. Alli se debe á la mujer la destrucción, la desgracia; aquí es deudora de los adelantos, de la felicidad; y en una y otra parte, desmiente ese sexo la importancia á que se le ha querido relegar, la ignorancia en que se la ha querido sumir, la nulidad que se le ha atribuido.

A. Pirala

ESCRITORAS ESPAÑOLAS DEL SIGLO XIX. Por Virginia Seguí

Fasustina Sáez de Melgar

La escritora española Faustina Sáez de Melgar  tuvo a su cargo la dirección literaria del libro en el que han colaborado mayor número de mujeres de habla hispana; libro que publicó en colaboración con el editor catalán Juan Pons bajo el título: Las Españolas, americanas y lusitanas pintadas por sí mismas. Encuadrado dentro del género costumbrista y siguiendo la línea del publicado por Boix en 1843 bajo el título Los españoles pintados por sí mismos y otros de similar factura que se fueron publicando a lo largo del siglo; este tenía como novedad el hecho de estar escrito únicamente por mujeres, 48 concretamente fueron las que participaron en la publicación, aunque Faustina contactó con bastantes más para conseguir artículos que incluir en la publicación.  Se pretendía que los tipos presentados no estuvieran tamizados de la subjetividad masculina dominante en las publicaciones de este género.

Faustina sugirió al editor, que además de los artículos con los diferentes tipos la publicación incluyera también las biografías y los retratos de las escritoras, de esta manera la visión de la mujer se actualizaría al presentar a mujeres de carne y hueso que compaginaban sus tradicionales tareas domésticas con el ejercicio de la escritura. Para ello pidió a las escritoras participantes que le remitiesen sus datos biográficos y sus retratos para poder incluirlos en el libro; y en su archivo personal se conservan las cartas de algunas de las escritoras que contestaron al requerimiento de Faustina y a la vez que remitían sus trabajos añadían los datos solicitados por la directora literaria. Los datos biográficos están, en unos casos redactados por ellas mismas y en otros por algún familiar, un amigo, etc… Uno de los casos más significativos, por la importancia de la escritora, es el de Rosalía de Castro y también el de Ángela Grassi, autora de numerosas novelas y artículos y directora de la revista El Correo de la Moda, pero no son únicos y también hay otros que merecen ser destacados, ya que existen biografías de Josefa Ugarte de Barrientos, Mercedes Gutiérrez del Valle, Joaquina de Olivan, Clemencia Larra, Patrocino de Biedma, de la mejicana Josefa Pérez y otras muchas que sería prolijo citar. En esta sección iremos haciendo referencia a esas cartas y sacando a luz algunos datos de estas escritoras que en general, a pesar de haber participado sus actividades hoy día, en general, nos son desconocidas